TheGrim Administrador

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Publicado: Mar Ene 22, 2008 2:32 pm Asunto: Draenei (Subclases) |
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Draenei Y Sus Inicios
Hace cerca de veinticinco mil años, la raza de los Eredar surgió en el mundo de Argus. Eran extremadamente inteligentes y poseían una afinidad natural por la magia en todas sus miles de formas. Usando estos dones, desarrollaron una vasta y maravillosa sociedad.
Desgraciadamente, los éxitos de los Eredar llamaron la atención de Sargeras, el Destructor de Mundos. Él recientemente había iniciado su Cruzada Ardiente para erradicar toda la vida del cosmos, y creía que los brillantes Eredar podrían ser determinantes en el inmenso ejército demoníaco que estaba reuniendo. De esta manera, entró en contacto con los tres líderes más prominentes de los Eredar: Kil’jaeden, Archimonde y Velen. A cambio de la lealtad incondicional de toda la raza Eredar, Sargeras les prometió poder y conocimiento ilimitados.
Aunque la oferta sonaba bastante tentadora, Velen tuvo una visión del futuro que le llenó de un pavor macabro. Sargeras había hablado con la verdad: los Eredar que se unieran al Titán Oscuro realmente tendrían enorme poder y conocimiento. Sin embargo, los Eredar se transformarían en demonios.
Velen vio a la Legión en todo su terrible poder y presenció la destrucción que esta infringía sobre toda la creación. Se apresuró a prevenir de esto a Archimonde y Kil’jaeden, pero ellos despreciaron sus advertencias, pues estaban fascinados con las promesas de Sargeras. Se unieron a Sargeras y fueron transformados en seres colosales de profunda maldad.
El verdadero poder que poseía Sargeras hacía impensable la resistencia. Velen casi desesperaba, pero sus oraciones por ayuda fueron escuchadas. Un ser vino a Velen y le explicó que él era uno de los Naaru, una raza de seres de energía creada para detener la Cruzada Ardiente. Los Naaru ofrecieron tomar a Velen y a cualquier Eredar que pensara como él y ponerles a salvo.
Profundamente aliviado, Velen reunió a los otros Eredar que habían resuelto rechazar a Sargeras. Llamándose así mismos los Draenei, o “Exiliados” en el lenguaje Eredun, los renegados escaparon de Argus, con la Legión Ardiente pisándoles los talones. Kil’jaeden se puso furioso con lo que él consideraba la traición de Velen, y juró cazar a Velen y al resto de los Draenei hasta el final del cosmos si era necesario.
La Legión persiguió a los Draenei por miles de años. Los Draenei visitaron muchos mundos y exploraron mucho del cosmos conocido en su búsqueda de un puerto seguro. Aún así, la Legión no cejaba en su propósito. Mientras tanto, la enigmática raza de los Naaru bendijo a los Draenei con el conocimiento y poder de la Luz. Los Naaru les explicaron que aún existían otras fuerzas en el Universo que resistirían a la Legión Ardiente. Algún día, los Naaru les reunirían en un solo e imparable ejército de la Luz. Profundamente afectados por las palabras de los Naaru, los Draenei empezaron a venerar la Luz y seguir los ideales altruistas de los Naaru.
Finalmente, Velen y los Draenei repararon en un lejano y pacífico mundo que parecía ser el refugio ideal. Le llamaron “Draenor” o “Refugio de los Exiliados”, y rápidamente empezaron a cultivar de nuevo su rica sociedad. Aún temerosos de ser encontrados nuevamente por las fuerzas de Kil’jaeden, Velen y sus místicos mantuvieron ocultos sus poderes por generaciones.
Con el tiempo, los Draenei conocieron e hicieron amistad con los chamanísticos clanes orcos que vivían en las tranquilas praderas sureñas de Nagrand. Aparte de practicar algún contacto con limitados intercambios comerciales, los Draenei y los Orcos se trataron unos a otros con respeto, pero ocupándose solamente de sus propios asuntos.
A pesar de las precauciones de los Draenei, Kil’jaeden descubrió su refugio secreto en Draenor. Aprendió más sobre el pequeño mundo y sus habitantes, y cada vez se sentía más intrigado por la poderosa raza orca. Un plan de urdió en su mente y el maligno señor de los demonios echó una carcajada. Ideó exactamente cómo moldear a los Orcos en un instrumento de su ira. Todo fue cuestión de tiempo y paciencia.
Y de esta manera, Kil’jaeden empezó a corromper a los orcos, primero a través del anciano chamán Ner’zhul, y después a través de su aprendiz, Gul’dan. Los clanes orcos se dedicaron únicamente al arte de la guerra y se unieron para formar una única y asesina Horda. Incluso los prudentes chamanes aprendieron la brujería y abandonaron las enseñanzas que una vez habían reverenciado.
Hábilmente manipulados a un estado de terror de ira ciega y sed de sangre, los orcos atacaron a los Draenei. El sangriento conflicto se extendió cerca de ocho años, pero el triunfo orco fue inevitable. Los Draenei eran poderosos gracias a sus poderes de la Luz, pero la enloquecida Horda demoníaca era aún más poderosa. Los orcos asesinaron cerca del ochenta por ciento de la población Draenei y el resto huyó buscando la seguridad de las esquinas remotas del mundo.
Años después, los Draenei que habían luchado contra la Horda y habían sobrevivido descubrieron que habían sido afectados por las energías demoníacas que los brujos orcos habían utilizado con tanta libertad. Estos Draenei mutaron en formas menores, resultando en una serie de subespecies. Los Quebrantados (The Broken) y los Perdidos (The Lost Ones) son dos de esas subespecies. Sus decadentes cuerpos son solamente una triste resemblanza de lo que la orgullosa raza Draenei fue una vez, y poco a poco fueron perdiendo su cordura.
Draenei Demoniacos
Luego de que la legion del Fuego Atacara muchos de los Draenei Evolucionaron en formas nunca antes vistas una de ellas los Draeneis Demoniacos; unas creaturas Salidas de la Peninsula Infernal Lugar donde se iniciaron Guerras por Poder terminando con mounstruosidades como estas...
Los Hibridos ( Perdidos )
Los Draenei en el Pantano de las Lamentaciones. Los Draenei vivieron muchas generaciones al lado de los orcos en el planeta Draenor. Cuando este mundo explotó y sucumbió en lo que ahora se conoce como Outland, muchos de los Draenei perecieron. Algunos, sin embargo, sobrevivieron al cataclismo. Cuando el Portal Oscuro fue abierto en Azeroth, un pequeño grupo viajó a través de él, horrorizados por la destrucción de su mundo. Estos iracundos desgraciados se llamaron a sí mismo "Los Perdidos", en memoria de su hogar natal. Estos otrora pacíficos draenei incrementaron su odio por todos los orcos y los asesinaban en cualquier oportunidad que tuviesen. Algunos de ellos han empezado a sufrir una especie de locura que los vuelve agresivos, principalmente producida por la ausencia de su hogar, por lo que algunos han iniciado el regreso a Outland, pero han caído prisioneros de los Quebrantados, quienes los gobiernan como sus esclavos. Algunas tribus, sin embargo, han logrado permanecer libres, pero han cambiado sus tradiciones chamanísticas por el uso de la brujería. |
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